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lunes, 25 de junio de 2018

En Badajóh no hay ná

                              
F. Collado




                                                                 

F. Collado
Con frecuencia uno escucha esta frase recurrente, que provoca una extensible boca acogemoscas ante tanto desconocimiento. A menos que ese “ná” del erudito en ciernes, se refiera a megaespectáculos para los cuales ni tenemos locales, ni (todo hay que decirlo) nos sobra el dinero. Imaginar que todos los fines de semana podríamos ir a ver a Bruce Springsteen o a Beyoncé (pongo por caso), lo cual nos alegraría las pajaritas; aparte de los oídos; es una vocación claramente frustrada. Si comenzamos en las fechas en que nos encontramos, habremos dejado atrás el cierre de Temporada de la Orquesta de Extremadura, donde hemos podido disfrutar de estrenos como “Disparos de Luz”, la “Missa in Tempore Belli”, Manuel de Falla: El Amor Brujo, con la prodigiosa voz de Celia Romero o la inquietante Sinfonía nº 12, op.112, «El año 1917» (1961), de Dmitri Shostakóvich. Paralelamente el aficionado tendría ocasión de disfrutar del “Festival Ibérico de Música”, que nos ofrece anualmente la Filarmónica de Badajoz, y ofreció propuestas tan dispares como “Un Mundo de Niños Raros” de Chloé Bird, o la excelente agrupación Ludovice Ensemble, estrenando obras del “Cancionero de Elvas”. Pero entre col y col lechuga, también se pudo disfrutar del Festival de Música Contemporánea en distintos espacios de la ciudad, con la calidad de agrupaciones como “Lux Ensemble” o el cuarteto de saxofones “Klexos”. Estas actividades suelen solaparse con las organizadas por el Conservatorio: Conciertos de Fin de Carrera, Clases Magistrales, Conciertos de la Banda, etc. El “Ciclo de Música Actual” nos dejó este año interpretaciones tan brillantes como las de Rocío Márquez y Fahmi Alqhai o “Sigma Project”. Nada más terminar estas actividades se topa uno con el “Festival Ibérico de Cortometrajes”, un evento ya consolidado cono una alta oferta de calidad y transfronterizo. Acabaríamos de dejar atrás otro de los certámenes más consolidados y originales de la ciudad: “Festival de Fado y Flamenco”. Esa fusión de fado y flamenco que traspasa fronteras y trae a estos predios artistas de la talla de Mariza, Concha Buika, Celia Romero, Dulce Pontes y un largo etc. La actividad es casi paralela en el tiempo al “Festival Folklórico Internacional”.
Entrando el otoño, se puede disfrutar del Festival de Teatro de Badajoz, con compañías de primera línea y montajes de alto nivel. A lo largo de todo el año, la programación del Cine Club y de la Filmoteca de Extremadura, acercan películas de difícil acceso en otras salas, proyectadas dentro de las actividades del C.O.C. (en versión original). Hay que añadir que en diversas ocasiones unas actividades coinciden con otras. No es raro tener que elegir entre una obra de teatro, un concierto o una presentación de libros. Si nada de esto es del gusto de consumidor está claro que “en Badajóh no hay ná”. Entonces puede uno abrir los horizontes. En localidades cercanas existen ofertas de cultura que lo mantendrán ocupado todo el año: Cáceres con su Festival de Teatro Clásico en un marco incomparable, El Festival de la Villa Romana de Torreáguila, en continuo crecimiento, El Festival de Teatro Vegas Bajas, con una oferta notable donde se puede disfrutar de obras de altísima calidad. Si lo suyo es el flamenco, el festival “Porrina de Badajoz”, cumple con creces las expectativas. 
F. Collado
Pero si la vertiente es el Jazz, tenemos uno de las ofertas más completas del entorno en el “Festival Internacional de Jazz de Badajoz” una propuesta ecléctica y extensa. Por no añadir la programación continua del López de Ayala, con propuestas de lo más variada, incluido un cine de verano para disfrutar con los peques en la Terraza. Pero si desea moverse un poco más, no se puede perder el Festival de Teatro de Alcántara, que este año nos trae propuestas como “Cyrano de Bergerac” o acercarse a las piedras milenarias (con las extensiones de Regina, Caparra y Medellín), al majestuoso “Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida” o el Stone Music. También podemos encontrar un referente como el “Festival de Cine Inédito de Mérida” con una programación de alta calidad o seguir el Ciclo de Cine en V.O. que organiza el Cine Club Forum,  o disfrutar con la programación de la Filmoteca, dirigida por David Garrido Bazán. Otros certámenes ya consolidados son “Plasencia en Corto” y  el certamen llenererense de cortometrajes “El Pecado” La Fundación Triangulo proyecta en diversas ciudades el Festival de Cine Gay y Lésbico de Extremadura. El decano de los Festivales lo encontramos en Cáceres donde el “Festival Solidario de Cine Español de Cáceres”, abandera una serie de exposiciones, conciertos, presentaciones de libros, etc que llegan de la mano de Paco Rebollo y la Fundación ReBross, con un fin humano y solidario que es puntero en la región.  En el vecino país tenemos a tiro de piedra el original “Festival de Música de Marvao”, que se desarrolla en los lugares más hermosos de la localidad: Patio del Castillo, Iglesias, Aljibe, etc. Este año acoge a la Orquesta de Extremadura, e incluye la localidad de Valencia de Alcántara para los conciertos. Cáceres estrenó el pasado año el Festival Internacional de Música “Ciudad Monumental de Cáceres” con una interesante programación que incluía”El Gabinete del Doctor Caligari” con música en directo. La cercana ciudad de Elvas también celebra anualmente una semana de la música y el” ArtJazz Festival de Elvas” o los conciertos que se ofrecen en el Coliseum Rondâo Almeida (el mismo de la pista de hielo). Un poco más a “trasmano” siempre quedan las ofertas que la ciudad de Évora tiene a lo largo del año desde conciertos gratuitos a otros bastante asequibles (Salvador Sobral). También el Everlife ofrece en Montijo intérpretes y grupos de primera fila. Añadamos el Suberock (San Vicente de Alcantara), el GraniRock Festival (Quintana de la Serena) o el ContemPopranea de Alburquerque, el Picota&Roll de Piornal o el Verasummer de Losar de la Vera, el Mayorga Rock Fest de Plasencia o el Festival Internacional de Música “Ciudad de Trujillo”. Los amantes de la guitarra pueden acercarse al “Festival Internacional de Guitarra Ciudad de Coria”, localidad que también celebra un festival de teatro en Julio (Clacón).  Si, es cierto que “Imagine Dragons” no aparecerá por estos lares. También es poco probable que se deje caer Sting. Pero para acudir con frecuencia a este tipo de eventos no hay bolsillo, ni días de asuntos propios que los soporten. Por otra parte, la calidad y el nivel de las ofertas que tenemos a mano son indudables, tan sólo hay que saber apreciarlas. Y eso que “En Badajóh no hay ná”.

                                                   

viernes, 15 de junio de 2018

III Festival de Teatro Clásico Villa Romana de Torreáguila


             



Un año más un certamen, ya consolidado, ofrece en un marco incomparable su programación. Esta villa romana situada en Barbaño, acogerá entre sus piedras milenarias obras con un bajage de éxitos a su espalda, junto a actos lúdicos y festivos. A partir del 8 de Junio se podrán asistir a actividades tan variadas como una ruta en bicicleta, paseos en canoa, senderismo, etc que convivirán con actos culturales. La representación teatral “Yo no Mordí la Manzana de la Discordia” en clara referencia al mito de Paris con dirección de Mª del Mar Lozano Martín, o el mercado romano “Amnis Callis” .

 
27 de Julio “Viriato”, de Florian Recio. En esta obra, los actores manejan unas vigas que cambiando de posición, de simetría, de perspectiva ofrece un juego escenográfico espectacular en medio de un vestuario de estética conaniana. Hábil utilización del coro, con apoyo musical incidental. El campamento romano, el senado, los bárbaros van adquiriendo vida propia entremezclándose y ofreciendo una hermosa plástica para denunciar el belicismo del que se beneficia el poder o la postergación de la mujer en la historia, o la lucha entre clases sociales.













28 de Julio “Juana la Reina que no quiso reinar”, de Histrión Teatro. El texto de Jesús Carazo habla del desamor, del dolor, de una mujer encerrada en el destino, que consiguió sobrevivir a todos los que la ignoraron. La actriz Gema Matarranz, recibió el premio a Mejor Interprete Femenina en los Premios del Teatro Andaluz 2015. Este es un monólogo humano de puesta en escena sobria y un gran juego de luces. La obra incide en la vertiente humana de Juana, que enfrenta su debilidad a su divinidad y es consciente de su insania. La actriz va pasando por todas las emociones humanas; desesperación, dolor, autodefensa, etc en un “tour de force” que impacta, consiguiendo emocionar  con su paleta de matices. Explotando al máximo su soledad en el escenario. Una actuación impactante.

 29 de Julio “Los Gemelos”
Este Plauto aparece como novedoso en la versión de Florián Recio. Los enredos se suceden  en base al parecido de dos hermanos, separados en la niñez. El juego con el equívoco y la búsqueda de diversión en el espectador son los pilares de esta producción de Verbo Producciones. Los diálogos están teñidos de actualidad, humor y desenvoltura y las “morcillas” añadidas a cada localidad aportan frescura a una excelente dirección de actores, que han sido amoldados o cambiados sobre el original, con notable acierto para conseguir una farsa inteligente y militante.



Programación Off.
Villa de Cine, con proyecciones de cine de verano en Montijo, Barbaño y Lácara.

1 de Septiembre. “Edipo y los Labdácidas” de TAPTC? Teatro y Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. 2017. Basada del ciclo tebano (Edipo Rey, Edipo en Colono y Los Siete Contra Tebas), esta obra recorre en clave de humos las vicisitudes de Edipo a ritmo atropellado y utilizando el gag como arma, en un discurso narrativo contemporáneo e iconoclasta.



martes, 12 de junio de 2018

Coro de Cámara Amadeus. Tocando los cielos .Santa María: ¡detén tu día! Ciclo: Voces extra urbem


            


Dentro del Ciclo “Voces extra urbem”, del Instituto Extremeño de Canto y Dirección Coral se presentó el programa: Santa María: ¡detén tu día”!, que fue estrenado por la agrupación “Amadeus” en el Monasterio de Tentudía. Los jubileos “extra urbem” (fuera de la ciudad) se celebraban comúnmente el año siguiente de la celebración “in urbem”. Para estas “voces fuera de la ciudad”, Amadeus desarrolló un programa ecléctico, de carácter mariano y querencia trovadoresca, traducido en  intervenciones leídas en castellano medieval, que sirven de prefacio a las diversas partes del concierto. 

Después de un simbólico “toque de campanas”, el Ars Antiqua se elevó hasta la bóveda de la nave eclesial. Como prefacio interpretaron el Rex virginum amator Deus...eleyson, extraído del “Códice de las Huelgas”. Se trata de uno de los tres Kiries que utilizan el tropo para el habitual embellecimiento. Los tropos florecieron en las iglesias monásticas durante los siglos X y XI; luego fueron desapareciendo a partir del siglo XII, aunque continuó su uso durante cuatro siglos después, hasta que fueron excluidos de la liturgia en la época del Concilio de Trento por causar “confusión”. El Códice de las Huelgas, así como el Calixtino de Compostela, y todos los ejemplos de tropos conocidos en los códices hispánicos, siempre llevan la melodía gregoriana en la voz inferior. Los dos Kiries “exclusivos” del Códice de las Huelgas, carecen de tropo y pierden interés.  

El Códice presenta muchos tropos que sólo allí pueden encontrarse, lo que quiere decir que la escuela castellana de los siglos XII-XIII fue lo bastante fecunda para inventar nuevos tropos Los hermosos melismas  a dos voces de este Kirie dejaron patente la excelente sonoridad de la nave de la Iglesia de La Magdalena de Olivenza, con entonación de C. Carazo, M. Osorio, V. Almeida y D. Crowther, para el “Christie, Dei splendor”, una hermosa melodía del Ordinarium misae. Tras la intervención del “Trovador-lector” se interpretaron las Cantigas C.325/329/344. La notación musical mensurada de estos manuscritos nos habla de milagros, en forma de rondó, bebiendo de la monodia gregoriana y de la lírica popular al mismo tiempo. “Amadeus” sumergió al público en plena Edad Media, mientras las notas ascendían por las columnas torneadas, imitación de sogas de navío y se perdía entre la iluminación del sagrado recinto y la hermosa azulejería.

325: Con dereit' a Virgen santa á nome Strela do Día
329: Muito per é gran dereito de castigado seer
344: Os que a Santa María saben fazer reverenda

La Plegaría Sefardí “El Pan de la Aflicción” se popularizó debido a la película “Christophorus Colombus” en versión de Jordi Savall. Ha Lajma Ania, es un lamento que acompaño a los judíos tras su expulsión y que, en las voces de “Amadeus”, transmitió la profunda emoción del éxodo a lo largo de la manuelina iglesia. Una bellísima oración anónima sefardí (tradición de Salónica), que se cantaba durante el importante ritual festivo del Seder de Pésaj, celebrado en la primera noche de Pascua: un expresivo canto sombrío y melancólico.

El Livre Vermell de Monserrat, contiene una colección de cantos medievales. La agrupación selecciono una la obra “Mariam Matrem, Virginem, Attolite (fol. 25r), donde el hermoso timbre de Mar Machado, entonó “a solo" una de las obras de polifonía más complejas de un libro, donde se codean la melodía monofónica con piezas canónicas o influencias moriscas. Se trata de un “virelai” con ecos de Machaut, que utiliza innovaciones rítmicas de “Ars Nova”, distribuidas entre tres voces, con melodía de amplio alcance y base armónica proporcionada por un par de voces más bajas. La estructura formal es de tipo virelai, aunque con una sección b en la que bo = bc.
Esta obra junto con ‘Inperayritz/Verges ses par (dos voces), constituyen la excepción  a las normas que se encuentran en el “Livre”. Estas normas de conducta con relación a facilitar “canciones honestas y devotas” para que los peregrinos pudiesen cantar y bailar en la plaza o en la iglesia (costumbre muy extendida). El ritmo complejo de María Matrem y el virtuosismo de este segundo virelai, combinando dos textos distintos, lo hacen tan sólo accesible a cantores profesiones. Esto indica que quizás estas dos obras no estuvieran destinadas a estos peregrinos. Es posible que su origen, dado que están escritas a mano y con notación diferente, que esté en la corte de Barcelona. En sus chantres o maestros de Capilla, con claras referencias a la escuela de Aviñón.
Dum Pater Familias” es el canto jacobeo por antonomasia, pudiendo considerarse el más antiguo canto de peregrinos. Sus características lo singularizan del resto de obras del Códice Calixtino. Está en notación aquitana in campo aberto, o sea sin claves, líneas, ni pautas para precisión tonal. Esta era la notación común en España tras la supresión del rito hispano. A sido objeto de diferentes transcripciones. Es conocido como “Canto de los peregrinos flamencos”. La pieza está formada por seis estrofas de seis versos de ritmo trocaico o descendente, los impares heptasílabos y de rima bisilábica átona y hexasílabos y consonante los pares. Probablemente es una pieza anterior al propio Calixtino.

“O Gloriosa”  de Pedro Fernández de Castilleja (SATB) ,a cuatro voces, es un himno sagrado a cuatro voces del “maestro de maestros españoles” según Guerrero. Pocas de sus composiciones se conservan, dispersas por varias iglesias españolas. Fue el eslabón entre las generaciones del primer tercio del siglo XVI (el poeta Núñez Delgado y los músicos Alonso de Alba, Pedro de Escobar o Francisco de Peñalosa) y de Felipe II (los escritores Juan de Mal Lara y Luís Mexía Ponce de León y los músicos Francisco Guerrero o Rodrigo de Ceballos). Vivió en la edad del oro de la música renacentista sevillanas. El Rito de la Salve tuvo una gran importancia en la historia de Sevilla.
Cesar Carazo improvisó sobre “El Pan de la Aflicción, dejando patente cuando ha tenido que beber el “quejío” del cante hondo de músicas y referencias anteriores.
El “Salve Regina” de Tomas Luís de Victoria es una obra magna que la coral interpreta a dos coros de cuatro voces. Una partitura que se presta a ese dominio de texturas que caracteriza al coro Amadeus. Notas anchas, redondas, abiertas como los rosetones de la iglesia. Las voces de los cantores se elevan hasta tocar los cielos de la armonía “Oh dulcis virgo María”.
Ninguna composición tan hermosa como el Duo Seraphim (a doce) del sevillano Francisco Guerrero, el compositor que anticipó la armonía funcional. Es el único motete escrito por Guerrero para doce voces. Emocionante ese “Plena est omnis terra” con el grandioso tutti. Una obra plagada de simbolismo trinario incluso en la división de las voces. El coro doble y el contracoro, acercan de manera sutil a la Trinidad. Los tres coros juntos finales son una explosión de católica doxología y de sonoridad envolvente, Una bella obra para cerrar un concierto soberbio, que el público presente agradeció con numerosos y prolongados aplausos.

lunes, 11 de junio de 2018

Ludovice Ensemble. Apoteosis lusibérica. Perdí a Esperança. XXXV Festival Ibérico de Música


                              




Cuando el musicólogo Manuel Joaquim descubrió en 1920, en la Biblioteca Municipal de Elvas, el manuscrito del Cancionero de Elvas, sacó a la luz una de las mas exquisitas fuentes musicales y poéticas del Renacimiento lusibérico. Esta compilación de música profana es uno de los cuatro cancioneros lusos del XVI que se conocen. Sus 65 obras son de una profunda belleza, reservando el uso del idioma de Camoens para 16 de éstas. Ludovice Ensemble ha recolectado algunas de las más notables obras de este “Cancionero” que; desgraciadamente; había pedido algunos de sus folios. Ludovice Ensemble opta por una sola voz, en lugar de las tres voces para las que están escritas todas las obras del manuscrito. Y lo hacen con acierto notable, dado que el timbre dulce y delicado de André Lacerda (tenor) recrea con emotividad y depurada técnica las maravillosas texturas de las distintas obras. 

El instrumento de André Lacerda posee flexibilidad y agilidad, rememorando a veces un sonido de contratenor, exponiendo las obras con un lirismo desbordante. “Perdí a esperanza” y “Tristes Lágrimas Mías” fueron dos de las obras más hermosas entre las interpretadas. Ambas son villancicos de autor anónimo. Destacar tambiñen el villancico de Pedro de Escobar “Secáromme los Pesares”, con texto de Garci Sánchez de Badajoz o “Lhenos de Lágrimas Tristes”, escrita por Pedro de Pastrana. El vihuelista Garci Sánchez tuvo una vida intensa, llena de excentricidades e ingenio y llegó a utilizar la palabra “muerte” con mayor intensidad que cualquiera de sus contemporáneos en sus escritos. Acercarse a la obra de Garci, supone el mismo problema que para todos los poetas-músicos de la época, debe de hacerse desde una vertiente poliédrica, dadas las características literarias y musicales que aúnan estos autores. 


El siglo XVI fue una época fecunda en relaciones entre las Casas Reales de ambos países, lo cual se tradujo en contacto entre los músicos, que aprovechaban las aliznazas matrimoniales, etc para su propio enriquecimiento cultural. Un sonido que daría después origen a toda la música del nuevo continente. “Venid a Suspirar al Verde Prado” fue otra de las obras en lenguaje castellano, que se encuentra grabada por el Ensamble Zarabanda, Esta pieza anónima (también está en el Cancionero de Belén) fue versionada por el P. José de Anchieta que hizo le dio su visión “a lo divino”, titulada “Suspiro Venid Jesu Amado”. La agrupación tiene un indudable sabor renacentista. Algunas de las obras programadas son muy difíciles de escuchar, otras se encuentran en diversas grabaciones como la nº 57 “Passame por Dios Barquero” (Pedro de Escobar) que fuera grabada por la agrupación Ensemble Circa y cuya versión en el Cancionero de Elvas dice: “Duélete del amor mío”; mientras que el Cancionero de Palacio expresa: “Duélete del dolor mío”.
El órgano portativo (organetto) fue utilizado en la Edad Media para celebraciones seculares, aunque posteriormente para acompañar procesiones o instantes palaciegos, estando muy presente en la Corona de Aragón y desapareciendo a mediados del XVI. Fernando Miguel Jalôto aportó tan interesante y desusado instrumento (de afinación pitagórica) añadiendo matices y dotando de sofisticación polifónica a las obras con el timbre agudo de un instrumento que tiene que respirar, al igual que los cantantes. Precisos los acordes y punteos de Tiago Matias en la “Viola de mâo”, que no es un antepasado de la guitarra y alcanzó su esplendor en el siglo XVI, siendo muy popular en España y Portugal. Los melancólicos sonidos de la cuerda de tripa en la viola de gamba de Sofia Diniz (el instrumento por excelencia del Renacimiento), se hibridaron a la perfección con el resto de instrumentos. Suaves los ornamentos, claridad absoluta en la técnica y  hermoso fraseo. Joana Amorim jugó con la flauta dulce y el traverso, instrumentos por antonomasia del periodo, obteniendo armonías y texturas delicadas.
 Es inusual escuchar un programa de este nivel y estas características, que ha sido preparado especialmente para el Festival Ibérico. El aficionado sabe calibrar el valor cultural y artístico de este tipo de empresas, que acercan a un pasado que sigue vivo y palpitante gracias a iniciativas como estas. Gracias a las agrupaciones que recopilan, investigan y expresan con este nivel de calidad el patrimonio lusiberico y la inmensa belleza que otros crearon hace cientos de años.



viernes, 8 de junio de 2018

Diario de un Loco de Nikolái Gogol. Pablo Bigeriego. Salón RUHC




Pablo Bigeriego ha elegido un difícil texto, por lo que tiene de acercamiento a la insania y por sus referentes históricos, amen de ser un texto áspero y nada complaciente con la galería, excepto en leves apuntes. La certera descripción de la esquizofrenia que el escritor ruso vierte en su cuento, es trasladada por el actor en un “tour de force” al mundo de las tablas, sin perder nada de su potencia genésica. Bigeriego se introduce en el alma del funcionario Axenty Ivanovich Poprishchin y en su descenso “ad inferos” de la locura. Un ocaso paulatino, irremediable, con el espectador como acompañante inerme. Un descenso cada vez más acompañado de tintes delusivos e ideas erotomaniacas y referenciales. 

Un viaje a ninguna parte que el actor comienza en el registro de un funcionario crítico y satírico (como toda la obra de Gogol), para a continuación evolucionar con el personaje, no sólo síquicamente, sino también desde la fisícidad. Poprishchin (Bigeriego), va perdiendo paulatinamente su seguridad inicial, navegando a la deriva, divagando, hasta alcanzar las cotas de desesperación del epílogo:  ¡Madrecita, salva a tu pobre hijo! ¡Vierte unas cuantas lágrimas sobre su cabeza enferma! “Diario de un Loco no precisa en su traslación al teatro de una escenografía impactante. Bastan una silla, una mesa y un perchero, ya que la verdadera arquitectura se desarrolla dentro de la mente del protagonista, en base al verbo y a la expresión corporal. Este dietario hacia la locura pone a prueba al actor, exigiendo versatilidad y virtuosismo. La obra es considerada como una profecía del ascenso de los totalitarismos, encarnados en un empleado casi invisible que aboca a la megalomanía. Encarcelado en medio de un trabajo y una época, donde la dignidad va unida al cargo, no a la persona que lo desempeña. Parábola pesimista de una sociedad con delirios de grandeza, que en la voluntad de cambiar el mundo, termina extraviándose. “Diario de un Loco”, solicita amplitud de registro. Pablo Bigeriego cumple con creces el esforzado rol del enajenado. Cultiva los matices, tanto expresivos como declamatorios, lleva el personaje a extremos de lucidez dentro de su delirio,  hace cercano su sufrimiento y el paisaje humano del malogrado burócrata Poprishchin. Define certeramente la lucha entre la percepción de la realidad desarticulada, amenazante, y los deseos del protagonista. Estos con frecuencia aparecen mediante el empleo de la sinécdoque y la yuxtaposición. La desintegración del paisaje narrativo es utilizada, por única vez en la obra de Gogol, mediante el uso de la primera persona. Pertenece este cuento a la obra “Cuentos de San Petesburgo”, donde el autor se emplea a fondo (como en todo el ciclo de sus novelas peterburguesas) sobre el Imperio Ruso. Para ello utiliza el arma de la sátira y los monólogos de este antihéroe que comienza su periplo vital con: “Hoy ha tenido lugar un hecho extraordinario”. Gogol es un maestro del realismo social. Conoce como camuflar bajo el humor, la denuncia, nada grata. Embestir contra la férrea censura de la época. Un texto tan extraordinario que, en el breve espacio de la obra, se nos muestra vividamente el desarrollo del cuadro clínico del protagonista. Estamos ante un texto es ácido, con apuntes satíricos que circundan la identidad y el amor, dos pilares básicos del alma humana. Bigeriego expone con precisión el paisaje humano del  desdichado funcionario ucraniano, su deformación, su juego de espejos. Muestra la explosión de su mente ante la sociedad que lo encasilla y lo somete; crucificado en sus propios maderos; sin otra salida que la locura. 

Con certera progresión nos hace descender progresivamente al deterioro del “loco” y su mundo distorsionado, donde lo excéntrico se yuxtapone con lo ordinario, la grandeza con lo mezquino, lo trágico con la comicidad. El actor consigue hacer desfilar por nuestros ojos a todos esos personajes que no están en la escena: el Director, su amada, incluso los perros que hablan, síntoma de su latente desvarío. Un loco bastante más humano que el resto de los ausentes personajes. Llega este atormentado  monólogo a la RUHC después de su estreno en la Sala Aftasí. Poprishchin consigue habitar en la piel del espectador. Un espectador que podrá reconocer el homenaje e Espronceda  y su “Canción del Pirata” con un poco de atención: “A un lado el mar, al otro Italia, allá lejos se pueden ver las cabañas de Rusia.” o a “La Vida es Sueño” de Calderón de la Barca: ¿Qué quieren de mí, mísero que soy?, por no mencionar “El Coloquio de los Perros” de Cervantes. La obra crece a partir de la entrada del diario número 9, donde el humor adquiere un aspecto alucinatorio. Numerosos aplausos del público, que llenaba el salón de la RUHC.
Quino Díez (voz en off), Koke Rodríguez, encargado del sonido y la iluminación y Jorge Moraga, dirige la obra y ha diseñado el cartel.

martes, 5 de junio de 2018

El Pequeño Ruiseñor de Antonio del Amo


                                                                     El Pequeño Ruiseñor de Antonio del Amo

                                             El ruiseñor con las alas rotas  




El Pequeño Ruiseñor forma parte de esa vertiente filmográfica que el Régimen Franquista dedicó a la exaltación patria de lo bucólico, lo popular (degradado y mal entendido) y las supuestas raíces de lo hispano. Ciertamente, una parte de ese cine reproduce un contexto social en que el cinematógrafo convivía con otra serie de espectáculos para gestionar el ocio de las clases menos favorecidas y bebe directamente de ellas, pero al pasarla por el tamiz de lo folletinesco y la sensiblería, oculta al espectador otros valores ocultos en algunas de estas ofertas. A la otra vertiente, la de exaltación patriótica y de los valores de la raza, le sucede lo mismo. En ocasiones los árboles no dejan ver el bosque. Pocos autores (excepto Mihura y Neville) escapaban a la tentación del diálogo meapilas, el sermón edificante o la exaltación del sacrificio. Sin olvidar que los precedentes de este subgénero beben directamente del cine folklórico creado por la Segunda República y que incluso en algunas revistas de la época (Primer Plano), se criticaba esta visión degradada de la “españolada” sobre la cultura popular. Joselito es el primer ejemplo de juguete roto del  cine español. Para “El Pequeño Ruiseñor” fue presentado como un niño de menor edad de la que tenía en realidad, debido a problemas de crecimiento. 

El resultado es un niño zangolotino y algo repelente que se arranca a gorjear a cada instante con cantes irritantes y ripios impropios para su edad. Para mayor inri, esta película se incardina dentro del subgénero de niños-cantores, que transmutaba España en Andalucía y bebía directamente del concepto de un país exótico y romántico, que crearon los viajeros del XIX, pero infectado de topicazos. Por no faltar, no faltan ni sus gitanos, que parecen dedicados a tiempo completo a la jarana, la bullanga y el gorroneo. Este film forma parte de la llamada “trilogía del ruiseñor”, que en esta ocasión recrea tierras extremeñas, con una notable fotografía. Incluso algún atisbo de expresionismo en la filmación de una calle donde camina la protagonista. La dirección es notable y poco más se podía hacer con este material donde participaron algunos extras del pueblo. Una de las mejores escenas; la de la escolanía cantando el “Ubi Caritas”; no se rodó en un lugar reconocible y asemeja un escenario. Para rodarla regalaron los trajes con bonetes a los niños cantores.
 El Padre Iñigo aparece tocando el órgano en la basílica, de espaldas al coro. También se reconoce la “Plazuela de los tres Chorros” o la calle Sevilla, por donde sube Joselito. Curiosamente se muestran artesanos trabajando el cobre en las calles. No podía faltar la fachada del Monasterio o la conocida como “Fuente de Joselito”, situada en  el Claustro del Monasterio. Están especialmente cuidadas las escenas nocturnas de las calles, sobre todo cuando el pequeño protagonista escapa del Monasterio con una curiosa intervención del “sereno”. Un estrecho margen tenía el ecléctico Antonio del Amo para desarrollar esta película, la primera del niño cantor, donde se trataban “escandalosos” temas como el de la madre soltera, que queda acogida por un sacerdote, o la explotación infantil. También es apreciable el talento de los actores de la época para recrear esos personajes costumbristas, o incluso tópicos, y salvarlos a base de talento y profesionalidad, dada lo arcaico de la propuesta. La banda sonora adolece del mismo defecto (en este caso técnico) que todas las de la época. Los escasos recursos técnicos producen vibraciones y las notas se prolongan en exceso, haciendo sonar la voz de Joselito (bien modulada y controlada) como algo chirriante y desagradable. Algún cinéfilo desesperado tras su visionado, habrá deseado cambiar el título de la película por el más certero de “Matar un Ruiseñor”. Como se diría en extremeño, este referente del camp mesetario se ha quedado una “mijina” rancio.