Google+ Followers

lunes, 11 de junio de 2018

Ludovice Ensemble. Apoteosis lusibérica. Perdí a Esperança. XXXV Festival Ibérico de Música


                              




Cuando el musicólogo Manuel Joaquim descubrió en 1920, en la Biblioteca Municipal de Elvas, el manuscrito del Cancionero de Elvas, sacó a la luz una de las mas exquisitas fuentes musicales y poéticas del Renacimiento lusibérico. Esta compilación de música profana es uno de los cuatro cancioneros lusos del XVI que se conocen. Sus 65 obras son de una profunda belleza, reservando el uso del idioma de Camoens para 16 de éstas. Ludovice Ensemble ha recolectado algunas de las más notables obras de este “Cancionero” que; desgraciadamente; había pedido algunos de sus folios. Ludovice Ensemble opta por una sola voz, en lugar de las tres voces para las que están escritas todas las obras del manuscrito. Y lo hacen con acierto notable, dado que el timbre dulce y delicado de André Lacerda (tenor) recrea con emotividad y depurada técnica las maravillosas texturas de las distintas obras. 

El instrumento de André Lacerda posee flexibilidad y agilidad, rememorando a veces un sonido de contratenor, exponiendo las obras con un lirismo desbordante. “Perdí a esperanza” y “Tristes Lágrimas Mías” fueron dos de las obras más hermosas entre las interpretadas. Ambas son villancicos de autor anónimo. Destacar tambiñen el villancico de Pedro de Escobar “Secáromme los Pesares”, con texto de Garci Sánchez de Badajoz o “Lhenos de Lágrimas Tristes”, escrita por Pedro de Pastrana. El vihuelista Garci Sánchez tuvo una vida intensa, llena de excentricidades e ingenio y llegó a utilizar la palabra “muerte” con mayor intensidad que cualquiera de sus contemporáneos en sus escritos. Acercarse a la obra de Garci, supone el mismo problema que para todos los poetas-músicos de la época, debe de hacerse desde una vertiente poliédrica, dadas las características literarias y musicales que aúnan estos autores. 


El siglo XVI fue una época fecunda en relaciones entre las Casas Reales de ambos países, lo cual se tradujo en contacto entre los músicos, que aprovechaban las aliznazas matrimoniales, etc para su propio enriquecimiento cultural. Un sonido que daría después origen a toda la música del nuevo continente. “Venid a Suspirar al Verde Prado” fue otra de las obras en lenguaje castellano, que se encuentra grabada por el Ensamble Zarabanda, Esta pieza anónima (también está en el Cancionero de Belén) fue versionada por el P. José de Anchieta que hizo le dio su visión “a lo divino”, titulada “Suspiro Venid Jesu Amado”. La agrupación tiene un indudable sabor renacentista. Algunas de las obras programadas son muy difíciles de escuchar, otras se encuentran en diversas grabaciones como la nº 57 “Passame por Dios Barquero” (Pedro de Escobar) que fuera grabada por la agrupación Ensemble Circa y cuya versión en el Cancionero de Elvas dice: “Duélete del amor mío”; mientras que el Cancionero de Palacio expresa: “Duélete del dolor mío”.
El órgano portativo (organetto) fue utilizado en la Edad Media para celebraciones seculares, aunque posteriormente para acompañar procesiones o instantes palaciegos, estando muy presente en la Corona de Aragón y desapareciendo a mediados del XVI. Fernando Miguel Jalôto aportó tan interesante y desusado instrumento (de afinación pitagórica) añadiendo matices y dotando de sofisticación polifónica a las obras con el timbre agudo de un instrumento que tiene que respirar, al igual que los cantantes. Precisos los acordes y punteos de Tiago Matias en la “Viola de mâo”, que no es un antepasado de la guitarra y alcanzó su esplendor en el siglo XVI, siendo muy popular en España y Portugal. Los melancólicos sonidos de la cuerda de tripa en la viola de gamba de Sofia Diniz (el instrumento por excelencia del Renacimiento), se hibridaron a la perfección con el resto de instrumentos. Suaves los ornamentos, claridad absoluta en la técnica y  hermoso fraseo. Joana Amorim jugó con la flauta dulce y el traverso, instrumentos por antonomasia del periodo, obteniendo armonías y texturas delicadas.
 Es inusual escuchar un programa de este nivel y estas características, que ha sido preparado especialmente para el Festival Ibérico. El aficionado sabe calibrar el valor cultural y artístico de este tipo de empresas, que acercan a un pasado que sigue vivo y palpitante gracias a iniciativas como estas. Gracias a las agrupaciones que recopilan, investigan y expresan con este nivel de calidad el patrimonio lusiberico y la inmensa belleza que otros crearon hace cientos de años.



No hay comentarios:

Publicar un comentario