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lunes, 28 de mayo de 2018

El Vuelo de la Palabra. Poesía y Cuento en Badajoz 2018. Muerte por Ausencia de Marino González Montero. 37 Feria del Libro de Badajoz





Un año más la iniciativa de “El Vuelo de la Palabra” para recoger las inquietudes de escritores noveles o con obra editada en forma de libro tomó forma. Plácido Ramírez, el vate de Santa Marina,  y Julián Martín Martínez, glosó la trayectoria de esta edición donde se dan la mano poetas y narradores; o ambos en algún caso. Por estas páginas navegan los colaboradores habituales. Plácido Ramírez analizó el peso que va adquiriendo esta excelente  propuesta cultural que ya forma parte de la piel de la Feria del Libro de Badajoz. Inmaculada Lorenzo leyó el texto de Julián Martínez, que no pudo asistir, matizando la importancia de de la lectura y la escritura. 


El verbo cálido de Plácido Ramírez, la experimentación de Juan Manuel Cardoso, el clasicismo de Bartolomé Collado con un fragmento de su obra teatral “Edipo” en verso, Antonia Cerrato Martín Romo, Nando Juglar, Clara Blázquez, Faustino Lobato y un largo ramillete de las voces más depuradas de la literatura pacense. Junto a ellos, la pujanza y la fuerza renovadora de quienes empiezan en el espinoso y adictivo  mundo de las letras.

Ya por la tarde se presentó el libro “Muerte por Ausencia”, cuya representación teatral, ya fue glosada en este blog:

https://elgabinetedekaligari.blogspot.com.es/2018/01/muerte-por-ausencia-de-la-luna-teatro.html

“Muerte por Ausencia” es uno de los textos teatrales más potentes que han pasado por las tablas del López. No estamos ante un teatro fácil. Es un texto sin concesiones que exige algo que no está muy de boga hoy en día: pensar. Este drama psicológico, escrito por Marino González, es un viaje atemporal a las mayores inquietudes del hombre, iniciático y perturbador, que partiendo de los arquetipos clásicos desarrolla una propuesta inquietante en base a una excelente  prosa. La presentación del dramaturgo Jorge Márquez,  tuvo que competir con esa incomprensible (al menos para el que suscribe) anomalía social, denominada fútbol.

viernes, 25 de mayo de 2018

Edipo Rey. Versión de Miguel Murillo. Teatro del Noctámbulo. El destino inexorable


             



Acercarse a los clásicos requiere humildad, veneración y sabiduría de siglos. Versionarlos, solicita fidelidad, amor por el verbo y grandes dosis de coraje. De todo esto; y algunas cosas más; hay en la versión que ofrecen Miguel Murillo, Denis Rafter y Teatro del Noctámbulo. Cuando, además, lo ofrecido es un arquetipo cuya universalidad lo hace cercano, la empresa es arriesgada, a la par que enriquecedora. Miguel Murillo ha pulido el texto sofocliano con fidelidad conceptual, marcando una hoja de ruta diáfana para el espectador que se acerca como neófito a lo trágico, pero que satisface al purista y al connaisseur de las desdichas del rey de Tebas. Si la tragedia clásica exige de un cierto histrionismo, de una controlada desmesura para la declamación, de artificiosidad en la exposición de los exacerbados sentimientos, el Edipo de José Vicente Moirón se muestra en todo momento cercano, casi cotidiano en sus cuitas y desventuras. 
Es este un Edipo honesto, que evita la tentación del exceso; tan cara a lo helénico; que bucea en la naturalidad y provoca empatía por la humanidad de sus emociones. Moirón juega con los sentimientos, los verbaliza (aquí juega la pluma de Miguel Murillo), los alquimiza con inflexiones que huyen de la impostación o la retórica, con expresión de notable musicalidad, para compartir con el espectador el drama universal y terriblemente humano. Yocasta (Meme Tabares) acompaña al protagonista en su “descenso ad inferos”, con verbo clásico y variedad de matices expresivos, componiendo un personaje quizás más atormentado que el protagonista. Edipo nos habla sobre la inexorabilidad del destino. Ese destino que convierte al hombre en una marioneta cuyos hilos corta a capricho. Un hombre que es consecuencia de sus actos. El grupo “Acetre” aporta la música envolvente de José Tomás Sousa, con melodías atávicas de raigambre mediterránea y helenística, con algunos compases que beben de influencias célticas. 
Una música que se hibrida sin estridencias con los diversos instantes dramáticos y se mixtura con naturalidad. El resto del reparto huye de la grandilocuencia y el tono declamatorio (tentación siempre presente en lo grecolatino). Javier Magariño compone un eficiente y cercano Tiresias que sirve de hilo introductor y voz del destino. El coro se integra con naturalidad, siendo a la vez conciencia y voz del pueblo, aportando bellos instantes coreográficos, pero permaneciendo en un segundo plano, eludiendo el peligro de las estridencias o artificiosidad, con instantes de gran plasticidad como la utilización de las máscaras realizadas por Pepa Casado. La escenografía minimalista es aprovechada con sabiduría. Los zócalos, con decoración simbólica,  acompañan a los protagonistas, les sirven de pedestal, de puerta, de línea para el coro y aportan dinamismo. Edipo nos habla de los interrogantes del ser humano, de su vulnerabilidad, de su labilidad en manos del hado. Un espectáculo con mayúsculas, donde nunca decae el ritmo narrativo que impacta y se avecinda en el espectador. Prueba de ello, los numerosos aplausos desde la platea.


jueves, 24 de mayo de 2018

Presentación de “Edipo Rey”. Versión de Miguel Murillo. Editorial “La Moderna” 37 Feria del Libro de Badajoz


      


Miguel Murillo comenzó su presentación recordando el absurdo conceptual de quienes no consideran al teatro como parte de la literatura. Algo que únicamente defenderán quienes nunca se hayan puesto ante una página en blanco a escribir teatro. También abogó por la necesaria creación de una biblioteca que recoja las obras estrenadas en Festivales, ya que el teatro también se lee. Acercarse al Edipo es adentrarse en el territorio del arquetipo por excelencia, del héroe griego más incardinado en la cultura contemporánea.  El malogrado protagonista simboliza la fuerza del destino ante la que el hombre es como una marioneta sin hilos, un tema común de la tragedia griega. Es difícil despojar de densidad este árbol literario helénico, sin perder riqueza léxica, sin podar en exceso el relato y siempre con el desconocimiento de cómo se desarrollaban en realidad aquellos actos. Para los griegos, lo más importante era el texto y la música. Miguel Murillo ha alquimizado el original, convirtiéndolo en algo que fluye, respetando el tronco a la hora de podar. 
El resultado es diáfano y se interpreta (y se lee) con total comprensión del mito, sus orígenes y consecuencias. Hoy en día pocos espectadores soportarían la duración y el concepto de representación clásica al uso, por lo que estos “aggiornamentos” son necesarios, sobre todo cuando se alejan de la banalización del original en busca del aplauso fácil de otras propuestas. Nos encontramos ante un texto hermoso, cincelado y certero que detalla, si perder de vista los canones ni el espíritu, un mito que es universal y atemporal sobre la fatalidad y la levedad de la existencia humana frente al hado. El actor José Vicente Moirón destacó la colaboración de los Institutos de Badajoz que han respondido, llenando el anfiteatro. Una valiente, por lo inusual, propuesta de Editorial “La Moderna”, que tanto en diseño como en contenido constituye una propuesta imprescindible para el amante del teatro y la literatura. David Matías destacó la calidad de la presentación y diseño del libro, con excelentes fotografías de las representaciones y un papel de color sepia que contribuye a embellecer un texto que es a la vez reflexión política, intriga policial y drama universal. Al término de la presentación, autor y actor, firmaron abundantes ejemplares en la carpa de la  editorial "La Moderna". 

lunes, 21 de mayo de 2018

Tú y yo no somos como todo el mundo. Exposición. Sala Vaquero Poblador


        

 



Mediante la iniciativa de Fundación Triángulo y de la “Fundación ReBross”, cuya labor en el campo cultural y solidario ya es larga y densa (Premios San Pancracio, Revista Versión Original y un largo etc), llega a nuestra ciudad este homenaje-exposición al imaginario almodovariano. La donación de los beneficios irá destinada a familias en riesgo de exclusión social. Las obras pueden adquirirse en la Web:
                                           
                                                  www.expoalmodovar.com

El cosmos del realizador manchego se desglosa en estas 20 ilustraciones que combinan los más diversos géneros e influencias, pero bebiendo directamente de los estilemas visuales, cromáticos y narrativos del director. Paco Rebollo narró brevemente cómo surgió esta idea y la posibilidad de captar al creador, poco adicto a órecoger premios, cómo se pergeño toda esta aventura, para dar paso a Miguel F. Campón, comisario de la Exposición que aclaró que la frase que titula la exposición está extraída de la película “La Piel que Habito”. A continuación habló Hugo Alonso, director de producción de Los Palomos”. Un repaso por la heterodoxia vocacional de sus películas, por sus personajes disparatados y extravagantes; un universo donde la excentricidad y un cierto tono kitsch en lo visual; no consiguen eclipsar la fuerza del discurso, camuflado bajo lo disparatado y lo extremo. 

Un juego de espejos que, en estas reproducciones de metacrilato, permite que el reflejo se mixture con lo reflejado y el espectador forme parte de la historia. Las influencias y referencias son de lo más variado. Desde la estética comic de “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” (Fermín Solís), pleno de personajes disparatados y colorido vitalista al renacentista camafeo de “Laberinto de Pasiones” donde Patti Diphusa; en trazo difuminado; nos promete hacernos felices. Sean Mckaoui retrata el imposible mundo de autodestrucción de “Entre Tinieblas” con una simbólica cuchilla cruciforme para representar la tercera película del cineasta. Una colmena donde el personaje de Carmen Maura aparece empequeñecido en medio de un deshumanizado bloque-colmena es la ilustración de Chema García, un trabajo de delineación donde la perspectiva y la standardización de la vida humana causa un profundo desasosiego, jugando con colores primarios en fachada, secundarios en toldos, en contraste con ocres y grises. 
Un juego cromático que transmite toda la fuerza y la ansiedad del momento de ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, basada en la obra corta de Roald Dahl. 
La apuesta de Borja González, jugando con la proporción áurea, sitúa la protagonista en un vértice donde confluyen geométricas líneas blancas y rojas, obteniendo un resultado visual impactante en su “aparente” sencillez. 
Todas las líneas dirigen las vista hacía la protagonista de “Matador” y su liturgia de la muerte, bajo una lluvia de gotas de sangre.
Julio Antonio Blasco se decanta en  la “La Ley del Deseo” por una estética collage que bebe del diseño gráfico y el pop-art para desgranar el barroquismo dramático y la visceralidad de este film trasgresor. 
“Mujeres al Borde de un ataque de Nervios” es la mítica obra elegida por Julia Bereciartu. Una película donde están algunos de los mejores diálogos almodovarianos, donde la ilustradora refleja a las protagonistas e importantes protagonistas no humanos (como el disco que arrojan a Kivi Mánver). 
En el “Átame” del ilustrador Cayetano Casas, adquiere protagonismo el cohete submarino, al que sitúa en primer plano, mientras la protagonista nada en una división visual que prima la parte acuática, invirtiendo la importancia de los personajes del referente cinematográfico. “Tacones Lejanos” de Mayte Alvarado está dividida en viñetas de estética comic. Una sinfonía donde seis colores componen toda la secuencia narrativa para la obra que dio un giro a la carrera del manchego con su peculiar visión del melodrama. Becky del Páramo ocupa la viñeta central, rodeada de tacones, medicación para los múltiples trastornos del guión, realizada en línea gruesa, que rememora la estética del comic ochentero. 



Loreta Lion se decanta por esa crítica al ensimismamiento televisivo que el autor filmó en 1983. Si “Kika” estaba influenciada por el collage, la obra de la ilustradora bebe de esa fuente, rescatando los elementos más simbólicos del guión en sus “cañeros” personajes dibujados y lo extremo del argumento. Un perfil de Marisa Paredes le sirve a Ester García para homenajear “La Flor de mi Secreto”. Inspirada en el relato “The Lovely Leave” de Dorothy Parker (1943). La escritora de novelas rosa, esbozada en grafito, con fuerte contraste en ropa (rojo) y en los colores de la flor, consigue un efecto hipnótico. En el mismo film, el cineasta juega con códigos cromáticos en base a las circunstancias de Amanda Gris.

El rostro de Javier Bardem, hechizado frente a un pubis femenino conforma la ilustración de Cristina Borobia para “Carne Trémula”, inspirada en la novela de Ruth Rendell. Una de las cumbres fílmicas del director, de apasionante desarrollo y que la ilustradora sumerge en una aventura visual de un rojo obsesivo como fondo frente al perfil adorador del protagonista y su objeto de adoración con técnica impecable.
Cecilia Roht de espaldas, con el paraguas arco iris y el impermeable rojo; en el momento del atropello de su hijo; es la ilustración con la que Jose Luis Águeda, contribuye a la exposición. Un film de la quinta etapa del director (estilizada-vanguardista). Juegos con angulaciones y perspectivas y líneas de fuga para conducir el ojos hacia un, apenas visible, accidentado. El autor centra el dramatismo en la figura, obligando a la mirada a dirigirse a ella.
El historietista Fidel Mártinez elige “Hable con ella” para una historia sobre la soledad, con fondo de capote donde las protagonistas estan reflejadas en trazo baconiano.
Jugando con el concepto de vidriera eclesiástica, Javier Jubera refleja la autobiográfica “La Mala Educación”, la vuelta de Almodóvar a su étapa más oscura. Una narración con constantes saltos en el tiempo que queda reflejada por un monaguillo vitriólico, jugando con rojos y negros intensos, extraída de secuencias de la película.
Marta Altés (Volver), opta por un diseño de trazo infantil; pese a los cuchillos flotantes. Recoge la ilustración esa separación que se produce en la película entre los personajes masculinos y femeninos, especialmente en la escena del velatorio.Trazo grueso y desenfado conceptual para representar a las heroínas protagonistas.



Dos manos radiografiadas junto a unos signos en braille (símbolos del protagonista ciego y de Ray X), sirven a Lou Germain para representar “Los Abrazos Rotos”, una de las obras más controvertidas de la panoplia almodovariana.
Jonatan Carranza refleja la dualidad, como aquel dios Jano, bifronte, de la mitología, superponiendo una máscara y un rostro humano. El rostro, en sepia davinchiana, realizado sobre motivos simulando huellas digitales y la máscara, casi diluida en rojo intenso. “La Piel que Habito” está reflejada con un lirismo tenebroso y chorreante.
“Los Amantes Pasajeros” de Sito Recuero extrae la imagen más fresca y trasgresora del manchego, con un concepto lúdico del cromatismo y exposición de personajes comiqueros, estilizados, absolutamente simpáticos y extravagantes.

Una “Julieta” vegetal, casi un dagerrotipo es la apuesta de Maria Polán para este film, basado en tres relatos de Alice Munro.  Una vida en ruinas, desolada, en la película más contenida del ciclo, pero también de las más perturbadoras. Como lo es esa mujer-árbol, señera y melancólica sobre fondo negro.
La exposición está enmarcada dentro de las actividades con motivo de “Los Palomos” y permanecerá hasta el 2 de Junio.

miércoles, 16 de mayo de 2018

XXIX FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE CÁCERES




Jueves 14 de Junio

El Festival se abre con Eco y Narciso”. Una fábula escrita por el poeta romano Ovidio, en un texto escasamente conocido del dramaturgo madrileño. La historia de Narciso, criado lejos de la civilización y su enamorada Eco, precisarán de la intervención de los dioses para “deshacer” el entuerto. Lara Grube y Manuel Moya, encabezan esta versión del mito que ofrece la Compañía “Miseria y Hambre” en un espectáculo festivo y alegre, en una Arcadia no tan lejana. Una reflexión sobre la imagen. Aquí Calderón se hibrida con lo mitológico en una historia de amor imposible, con una acerada crítica social, donde el espejo es un no-lugar y el teatro clásico se renueva y bebe de modos contemporáneos, aprovechando las técnicas actuales y con hermosos momentos musicales de Irma Catalina Álvarez que complementan el verbo áureo calderoniano.



Autor: Calderón de la Barca
Versión: Elena María Sánchez
Dirección: David Martínez
Intérpretes:
Lara Grube
Ana Vélez
Manuel Moya
Jorge Kent
Héctor Carballo
Jaime Soler Huete
María Besant
Alba Fresno

Viernes 15 de Junio


La Compañía “Teatro de Fondo” nos acerca una propuesta tan intensa como el “Orlando” de Virginia Wolf. La historia atemporal, critica de las convenciones sociales. Una potente escenografía, un peculiar sentido del humor donde confluyen épocas, personajes, conceptos, sin perder ritmo dramático, nos presenta esta obra icónica, uno de los textos más intensos de la autora. Un canto a la humanidad que arrastra un gran éxito de espectadores y crítica para esta primera, y valiente, adaptación que se realiza en España de esta obra trasgresora que habla sobre las diferencias, llena de alegorías y carga simbólica.

Dirección Escénica: Vanessa Martínez
Intérpretes:

Gustavo Galindo
Pablo Huetos
Rebeca Sala
Pedro Santos
Gemma Solé


Sábado 16 de Junio
Y los Sueños, Sueños son, de Calderón de la Barca
Cía Tropos, Teatro de Títeres- La Tirita de Teatro.
Autor: Guillermo Gil Villanueva
Adaptación de LA VIDA ES SUEÑO de Calderón de la Barca
Dirección: Tropos, teatro de títeres
Intérpretes:
Guillermo Gil Villanueva
 Paco Úbeda
Una propuesta para los más pequeños. Un ejercicio para acercar los clásicos a la infancia mediante e el ejercicio del humor, donde podrán acercarse a Segismundo en este espectáculo candidato a Premios Max en 2015, Mención Especial del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. No hay mejor modo de crear cantera, ni más hermoso que esta versión que habla de la vida, los sueños, los padres y los hijos o la libertad. Un hermoso acercamiento a una de las obras cumbre del teatro universal, donde se reconocen las tablas (La Tartana, El Retablo, Cachivache) de Guillermo Gil que se funde con Paco Úbeda (La Tirita Teatro) para presentarnos a Clotaldo y Clarín que se están echando un sueñito cuando….


16 de Junio


De fuera vendrá quien de la casa nos echará, de Agustín Moreto
Morboria teatro siempre sorprende en sus acercamientos a los clásicos. Esta obra de Agustín Moreto apenas representada llega tras la excelente “El Lindo Don Diego”, aquella comedia de “figurón” que el mismo autor publicara en 1662. Morboria ha acertado con la elección para celebrar su 33 aniversario sobre las tablas. El enredo siempre tiene un publico fiel y conocedor que sabe degustar pequeñas joyas como la aquí presente que recupera la memoria del dramaturgo. Música en directo, bellas coreografías y una certera puesta en escena con la acostumbrada calidad y el respeto a los clásicos de Morboria. La historia de Lisardo, el alférez Aguirre y Francisca transcurre en medio de divertidos engaños y enredos hasta los triples esponsales que cierran la comedia donde las pasiones y el humor cotidiano de la época son la marca.
Dirección: Eva del Palacio
 Intérpretes:
Fernando Aguado
Diego Morales
Eva del Palacio
Alejandra Lorente
Virginia Sánchez
Eduardo Tovar
Ana Belén Serrano
Jorge Corrales
Vicente Aguado
Luna Aguado


17 de Junio
Traidor de José Zorrilla. Cía Teatro Corsario
Versión y Dirección: Jesús Peña
Intérpretes:
Carlos Pinedo
Luís Miguel García

Blanca izquierdo
Javier Bermejo
Teresa Lázaro
Borja Semprún
Desde sus títeres para adultos, Teatro Corsario escora hacia una obra atípica de José Zorrilla.  La historia del pastelero de Madrigal dio lugar a un proceso, declarado “secreto de estado”. Teatro Corsario presenta un thriller, pleno de romanticismo y conspiraciones, la primera experiencia del grupo con el teatro del XIX.  Amores prohibidos, conspiraciones para la obra mejor construida según el propio autor, con párrafos modificados para hacer la obra más comprensible. Pocos elementos en escena y un enorme muro para diferentes ambientes conforman la escenografía de este viaje a tiempos del romanticismo más exacerbado.  Una excelente propuesta para el bicentenario del escritor.

20 de junio
Las Dos Bandoleras de Lope de Vega. Cía Gesproec/Emulsión Teatro
Dramaturgia y Dirección: Pedro Luis Bellot


Intérpretes:
Guadalupe Fernández
 Elizabeth Ruiz
 Jorge Barrantes

 Juan Vázquez
 Asunción Mieres
Las dos Bandoleras, podría definirse como un “Lope” feminista. Las dos hermanas, qué ignorando los deseos paternos, deciden casarse con dos soldados de los que están enamoradas, así lo atestiguan. Un homenaje del autor  escribió en 1630 a las mujeres fuertes, habitado de su verso rítmico .Una oportunidad para disfrutar de una de sus obras menos conocidas.


 Comedia Aquilana, de Torres Naharro
Jueves, 21 de junio - 22:30
Plaza Veletas
 Cía: Coproducido por Nao d´amores y Compañía Nacional de Teatro Clásico.
Autor: Torres Naharro
Versión y Dirección: Ana Zamora
Intérpretes:
Silvia Acosta
María Besant
Javier Carramiñana
Juan Meseguer
Belén Nieto
Alejandro Saá
María Alejandra Saturno
Isabel Zamora
El extremeño Bartolomé Torres Naharro es uno de los autores fundamentales de la historia del teatro español.  Su representación sobre las tablas ha sido escasa. Nao d´Amores y la CNTC rescatan la “Comedia Aquilana”, plena de fantasía y que puede ser considerada como el primer acercamiento al romanticismo en el teatro patrio. Este acercamiento al Renacimiento es el tercero de Nao d´Amores desde que representan “Triunfo del Amor” del polifacético Juan del Enzina y Nao d´Amores del luso Gil Vicente. Una obra escrita en pie quebrado, con música en vivo, un vestuario espléndido con referencias de Arcimboldo y un gran trabajo de documentación. Una propuesta prebarroca,  recomendable e imprescindible a ritmo de danzas italianas y españolas., divertida y con gran trabajo actoral.


La Cueva de Salamanca. Basada en textos de Juan Ruiz de Alarcón y otros.
Viernes, 22 de junio - 22:30
Cías : Compañía Nacional de Teatro Clásico, Compañía Salvador  Collado y Centenario de la Universidad de Salamanca
Intérpretes:
Eva Marciel
María Besant
Daniel ortiz
Juan Carlos Castillejo
Chema Pizarro

José Manuel Seda
Emilio Gutiérrez Caba
Emilio Gutiérrez Caba llega con una propuesta abanderada por Juan Ruiz de Alarcón, con el tema central de la magia, algo que apasionaba al autor. Para ello el autor utilizó recurso pirotécnico de la época con el fin de representar actos mágicos. Una obra obligada en el esoterismo barroco y una de las primeras del escritor donde se retrata la universidad del XVII. También se apoya en otros textos: La Fénix de Salamanca, de Antonio Mira de Amescua,. Rojas Zorrilla está representado por escenas de “Obligados y Ofendidos” y “Gorrión de Salamanca”. Seis actores ensayan escenas de las obras para elegir cual será la más adecuada para exhibir durante el Centenario de la USAL. Un acercamiento a la precariedad del oficio actoral, plena de humor y amor y a las enseñanzas del mago Enrico, que transmite sus enseñanzas en la cueva.
Intérpretes:
Eva Marciel
María Besant
Daniel ortiz
Juan Carlos Castillejo
Chema Pizarro
José Manuel Seda

Sábado, 23 de junio - 21:00
Plaza de Santa María
Quijote Colosal
Infantil

 Casi 50 figuras componen este Quijote, que va cobrando vida en las diferentes escenas, sorprendente y divertida.
 Dirección plástica: Analía ortiz
Intérpretes:
Cinthya Priego
Analía Ortiz
 Sigor Schwaderer
Angel Bascuñana
Carlos Schwaderer



23 de Junio
El Caballero de Olmedo, Cía Noviembre Teatro
Versión y Dirección: Eduardo Vasco
Intérpretes:
Daniel Albaladejo
Arturo Querejeta
Fernando Sendino
Rafael ortiz
isabel Rodes
Elena Rayos
José Vicente Ramos
Charo Amador
Antonio de Cos
Una de las mejores obras de Lope. Plena de tragedia, lo cual causa extrañamiento, pero llevada a término como si en lugar del conocido autor de comedias y entremeses hubiese sido escrita por un trágico consumado. Estudio sobre la hispana envidia, pleno de lirismo., iluminación expresionista y un verdadero recital actoral.  Para la triste historia de Don Alonso, triste reflejo de nuestra realidad patria a los sones de guitarra eléctrica. Con una clara y modernizada forma de decir el  verso.
 
24 de Junio
Desengaños Amorosos. Texto: Nando López a partir de novelas de María de Zayas
Autor: Nando López
Dirección: Ainhoa Amestoy
Intérpretes:
Ernesto Arias
Juan Ceacero
Lidia Navarro
Silvia de Pé


Nise es dama célebre en Sevilla tanto pro su belleza como por sus versos. Una mezcla explosiva. Donde dos mujeres el XVII toman la palabra y desnudan emociones. Un futuro que se juega en una noche, basado en las obras de la madrileña María de Zayas que obtuvo grandes éxitos con sus novelas cortas hasta que las prohibió la inquisición. No es de extrañar con sus personajes absolutamente pasionales y sus críticas sobre la honra y la virtud que tanto perjudicaban a las mujeres. Toda su reivindicación feminista se encuentra  presente en su obra “Desengaños”
 
27 de Junio
Ojos pues me desdeñáis.
 Dúo OrpheoSoprano: Eugenia Boix
Cuerda pulsada: Jacinto Sánchez


Apasionante recorrido por la vihuela renacentista y el laúd a través de Europa, con parada en los tonos humanos del turbulento José Marin y la guitarra barroca de cinco órdenes. Imprescindible para los amantes de la música antigua.
 
28 de Junio.
El Criticón. Basado en Baltasar Gracián. Cía Teatro del Temple
Autor: Jose Luis Esteban
Dirección: Carlos Martín
Intérpretes:
José Luis Esteban
Alfonso Palomares
Félix Martín
Minerva Arbués
Encarni Corrales
Charles Bad
Franscisco Fraguas
Gonzalo Alonso

Teatro del Temple parte de la premisa de las similitudes entre la época en que se escribió “El Criticón” y las vicisitudes actuales, en una propuesta que auna las tres partes originales de la obra. Difícil adaptación al teatro de un texto barroco, que ya profetizaba la sociedad actual, llena de ritmo con plásticas agrupamientos escénicos y música en directo de Gonzalo Alonso. El mayor merito es la concreción de la visión gracianesca del mundo, esa metáfora nihilista que aunque atemporal se podría aplicar lo contemporáneo. Destacar la puesta en escena, los ventanales, cuadros y mobiliario que conforman este mundo paralelo y misterioso de la embajada. Una aventura que se produce “por primera vez a nivel mundial”.

29 y 30 de Junio
Cómico Esencial. Rafael Álvarez “El Brujo”


Los “brujiles” están de enhorabuena. El mago del monólogo siempre renovado, siempre vivo,  comparte con el público sus pensamientos, nunca el mismo y nunca igual; sus miedos, alegrías y experiencias. Con Rafael Álvarez el espectador siempre sabe lo que va a encontrar. Un torrente de teatro, de comicidad, de drama, retazos de la vida misma, flujo y reflujo. Ninguna vez es igual a la otra. Es, sencillamente, “brujería”.

1 de Julio
Farsantes de Ida y Vuelta. Cía Zircus Animación S.L./ Z Teatro
Dirección: Javier Uriarte

Intérpretes:
 Javier Uriarte
Juan Carlos Rey
Javier Rosado
Los farsantes interpretan a diversos personajes, utilizando textos clásicos y música en directo, incluso elementos circenses. Aquí vive la farsa, las letrillas  de tres cómicos de la legua encerrados que recorren nuestra Hispania en un espectáculo multidisciplinar. Estos cómicos son obligados por un mago a forma una compañía ambulante (gangarilla) para contar la situación de España.
Una programación excelente, de alto nivel con algunas propuestas imprescindibles la de este XXIX Festival de Teatro Clásico de Cáceres.






martes, 15 de mayo de 2018

Series Históricas. Vikingos. Outlander. Hijos del Tercer Reich


                                                   




 





«A furore normannorum libera nos, Domine» («De la furia de los hombres del norte líbranos señor) en las oraciones de los clérigos.



Vikingos ha sido creada por Michael Hirts, guionista de “Elizabeth”  y de otra gran serie “Los Tudor”. Una apuesta que ha devenido en una de las mejores series de los últimos tiempos, con un diseño de producción espectacular, interpretaciones de lujo,  y mucha acción. Una mezcla llena de virtudes donde la leyenda se funde con la ficción. Desaparecen los (falsos) cascos con cuernos que el cine y la literatura nos habían transmitido, las mujeres se incorporan al ardor guerrero, las facetas de granjero y artesanos tienen el mismo valor que las incursiones bélicas, como sucedía en su vida cotidiana. La serie es un profundo panorama de la vida en el siglo IX. Una edad media profunda, supersticiosa, salvaje y llena de emociones humanas, que juega con la leyenda disfrazada de historia, sin olvidar que se trata de un producto de entretenimiento, no de una tesis doctoral sobre el mundo escandinavo. Los personajes están “inspirados” en personajes históricos y desarrollados para la serie. El mismo Ragnar Loobrók, que interpreta magníficamente Travis Fimmel, procede de las brumosas leyendas y parece  ser una mezcolanza de diversos héroes y príncipes vikingos personificados en un solo héroe a través de sagas como “Saga de los hijos de Ragnar Loobrók” o en crónicas como el “Gesta Danorum  o el “Krámumál”, donde se habla sobre su muerte. A Lathgertha la conoció en una incursión  y era; efectivamente; una gran guerrera, aunque se desconoce si tuvieron descendencia. 

La serie nos muestra como hilo argumental las desavenencias entre sus imaginarios hijos. Lathgertha tan sólo aparece en la obra del historiador danés “Saxo Grammaticus” (no era su nombre real),  en la “Gesta Danorum”, pero en la saga de Ragnar no es mencionada. En “Gesta Danorum”, escrita en latín, introdujo figuras míticas, extraídas de tradición oral, junto a panegíricos de figuras reales y eclesiásticas. Su versión de la saga del príncipe danés Amleth, fue, probablemente, la inspiración para “Hamlet”. Ragnar si tuvo hijos con su segunda esposa, Krake (cuervo), Uno de ellos, el temible Ivar que protagoniza la serie. También de las leyendas se extrae el apodo de “Ojo de Serpiente” que utiliza Sirgud. Según las sagas, Ragnar murió en Northumbria, al igual que en la serie y su costumbre de atacar iglesias cuando se celebraban ceremonias sagradas también está extraída de las leyendas. Lo que es más improbable es la escena donde Ragnar le pregunta a uno de los vikingos que le acompañan <<¿que día de la semana es?>>, para atacar la aldea. Al contestarle “domingo”; Ragnar sabe que puede atacar. La realidad es que, aunque el monje prisionero le había instruido en las costumbres cristianas, el vikingo que le acompaña difícilmente podía saber lo que era un domingo cristiano, ya que todavía no habían asimilado el calendario Juliano. El ataque a París está documentado para un tal Jarl Lodbroók, durante el reinado de Horik I de Dinamarca y terminó con un tributo. La leyenda también narra la muerte de Ragnar en el foso de las serpientes, aunque con matices mágicos ya que fue necesario quitarle una camisa hechizada que llevaba para que las picaduras le dañaran. “Mis hijos me vengarán” es otra de las referencias que aparece en las sagas y da pié a la continuación de las temporadas cuando los seguidores pensaban que con la muerte del carismático personaje todo había terminado. 

También en las sagas aparece la alianza militar de Lathgertha y Ragnar, después de su divorcio y el asesinato de su marido, aunque en la serie lo realiza con un cuchillo, en realidad fue con una lanza. “Ivar el Deshuesado” dirige en la serie el “Gran Ejército Pagano” que invadió los cuatro reinos anglosajones durante el reinado de Alfredo el Grande. Los historiadores dudan que fueran los hijos de Ragnar quienes comandaran este ejército. También forma parte de la historia la incursión de Björn Ironside “brazo de hierro” en Hispania. En las sagas también se ejecuta al rey Aella según el terrible método del “águila de sangre”, sacando los pulmones por detrás de la espalda.
El papel interpretado por Clive Standen (Rollo), no fue en realidad hermano de Ragnar. Está basado en Rollón el Caminante, que fue primer Duque de Normandía, aunque el título probablemente no se utilizaría hasta finales del XI. Rollón incursionó el Imperio Franco saqueando y llegando hasta París. A cambio de Normandía aceptó el bautizo y la obligación de defender la zona de otros vikingos. Lathgertha es uno de los protagonistas más carismáticos de la serie, interpretada por Katheryn Winnick, aúna una preparación física envidiable con unas dotes interpretativas que se apoderan del personaje. Antigua escudera (skjaldmö) y virgen, jamás se apellidó Lodbroók. Este era un apodo (Calzaspeludas), no un apellido. Los apellidos escandinavos procedían del padre (patronímicos) y nunca del marido, este es un concepto posterior. Aslaug (Alyssa Sutehrland), está basada en un personaje que aparece en las sagas: la reina vikinga Kraka o Randalin. La petición que Ragnar le hace está extraída de las Sagas: “Que la visite "ni vestida ni desnuda, ni alimentada ni hambrienta, y ella no debe estar sola, pero ningún hombre debe acompañarla." Ella se viste en una red de pescar, come sólo un vegetal (ajo porro) y, se va acompañada de un perro, haciendo todo lo que él pidió.
A lo largo de la serie se deslizan pequeños anacronismos como cuando la mujer oriental (Yidu), de la que se encapricha Ragnar y lo convierte en adicto al loto, responde a la pregunta de cual es su país. La mujer contesta: China. La malograda Yidu (Dianne Doan) en realidad debería contestar “Catay”, ya que China no recibió tal nombre hasta una época posterior. Se referían a este país como Cin o Catay (Marco Polo). China se refería a si misma como Zhōngguó. Otro de los escollos narrativos se produce cuando Ragnar carga a lomos a su hijo Ivar y le efectúa curas. Entonces bromea diciendo que el gran Ragnar está haciendo de “enfermera”. Sería bastante difícil que en el mundo medieval (o vikingo) existiera este concepto. Las primeras mujeres piadosas, denominadas Beguinas”, aparecen en el siglo XII, hasta entonces este era un feudo de las órdenes militares. La enfermería como profesión no nació hasta mucho después. La decoración mitológica que según Ragnarsdrápa (un poema escáldico). Debería tener el escudo de Ragnar, donde aparecerían escenas sobre Thor, la batalla entre Hedin y Goñi, etc, tampoco aflora por ninguna parte en el discreto escudo que utiliza en las batallas. Las mujeres guerreras eran algo puntual, En la sociedad vikinga había una división de funciones. La de la mujer era muy importante. Tenían que cuidar de la granja y los hijos en ausencia de los hombres. Para ellos eran roles naturales. Las mujeres sabían usar las armas y los usaban a diario. Tampoco los barcos mantenían los mascarones de proa en puerto si no estaban en campaña guerrera, como se ve en las escenas portuarias, ya que eran desmontables. Las leyes paganas prohibían el uso de los dragones cuando se salía al mar. Los utilizados para la guerra eran los largos “Snekke”. Ya en el primer capítulo de la serie el barco construido por Loki sale “a dar una vuelta” con la cabeza del dragón incorporada. Algo absolutamente incompatible con las normas vikingas. El tipo de caballos usado tampoco era el propio de la zona. Pese a estos pequeños detalles (y muchos otros), “Vikingos” es un excelente producto de entretenimiento que refleja una época oscura y siniestra, llena de salvajismo y sentimientos humanos. Plena de atrocidades y actos nobles. Como la vida misma.


“Outlanders” parte de las novelas homónimas de Diana Gabaldón. Aunque entremezcla componentes fantásticos con los hechos históricos, su presencia dentro del corpus de la serie no resta intensidad dramática a los hechos reales. Ambientada entra la revolución jacobina de la Escocia de los clanes a punto de extinguirse, es un efectivo retrato de las Tierras Altas escocesas. 

La batalla de Culloden (1746), juega un papel fundamental en la estructura argumental. Allí, los jacobitas fueron destrozados por los británicos y el sueño de restauración de la casa de Estuardo dejó de existir. Esta batalla no está en los libros de la escritora, pero la serie la recrea con notable efectividad y verosimilitud histórica, con la participación de muchos extras voluntarios. Luchando contra la etiqueta de “serie para señoras”, “Outlander” añade escenas de alto voltaje erótico (no en vano es un producto Starz) y una violencia terrible en algún capítulo. La alternancia de épocas está bastante equilibrada, así como las diferencias y contrastes entre formas de pensar y el conocimiento que la protagonista tiene de lo que ya ha sucedido en el pasado, mientras vive en esa época sin poder cambiar nada. Outlander se transforma en un drama adulto en la pantalla, con un fantástico diseño de producción, esmerado y solvente. La temporada que transcurre en la Francia absolutista mantiene un ritmo narrativo sorprendente, con interpretaciones de primera línea: Dominique Pignon (Delicatessem, Amélie) como el alquimista Master Raymond, Stanley Weber, un sorprendente Conde St Germain, o Frances de la Tour en una anacrónica Madre “Hildegarde”, homenaje a la religiosa Hildegarda Von Bingen, cuyas cualidades musicales ayudan a resolver un enigma. En el apartado de malos de la función, la interpretación de Tobias Menzies en su doble papel, es un recital de dualidad expresiva. El apartado fotográfico es impecable, desde las verdes praderas de las Highlands, pasando por bosques feéricos, hasta las playas de Jamaica o los Jardines Reales Franceses. 


El vestuario roza la perfección y hay episodios modélicos como el de road movie a la búsqueda del protagonista masculino, con encuentros con pícaros, artistas ambulantes, etc. Este periodo histórico había sido poco profundizado en la pantalla, a pesar de su importancia. Outlander es una astuta mezcla de romanticismo, carnalidad palpitante, reivindicación histórica con el disfraz de lo fantástico y paleta de conductas humanas atemporales que en las manos de Starz no pierde el tiempo en divagar sobre lo políticamente correcto y presenta con crudeza la barbarie, la sexualidad y las pasiones humanas. La voz en off de Claire (excelente Caitriona Balfe) conduce a lo largo de su trayectoria vital, desde su misión como enfermera en la Segunda Guerra Mundial hasta los años posteriores y se refleja con notable acierto en peinados, estilismo, e incluso mentalidad (modélicos los episodios con su hija). “Outlander” juega con el tempo narrativo y las subtramas con notable acierto, eso sí, no hay que perder atención a la pantalla por los innumerables sesgos (brujería, magia, revolución, sexo, belicismo, intriga, etc.) que ebullicionan en cada capítulo.

 Destacar el uso de la paleta cromática para cada temporada jugando con los verdes y marrones de la campiña escoceses, los granates y azules gabachos, la luminosidad jamaicana, jugando también con los caracteres de los personajes. Astucia taimada, pomposidad y arrogancia en la etapa francesa, frente a la autenticidad  y espontaneidad de la primera temporada. La banda sonora de Bear McCreary, habitual de la casa, también es autor de la intro de “Black Sails”, regala un tono feérico y misterioso.

Hijos del Tercer Reich” es una de esas propuestas que reconcilian al espectador con las ofertas sobre esta época, siempre a caballo entre el panfleto, el lugar común y el cliché para el desconocedor de la historia. Esta miniserie está realizada para desgustadores con conocimiento y criterio no contaminado. “Nuestras madres, nuestros padres” es el título original de esta sobria producción, que ofrece calidad y sacude emociones. El diseño de producción y la ambientación son excelentes. Esto unido a las sobresalientes interpretaciones de los cinco amigos que viven en Berlín y a los que la guerra marca para siempre, la convierten en una referencia imprescindible para los amantes de esta etapa histórica. “Hijos del Tercer Reich” habla sobre el destino, sobre la inconsistencia de los deseos humanos frente a la cruda realidad. Los cinco amigos, que prometen volver a verse cuando todo haya acabado, desconocen que el destino ya ha trazado sus propios planes. La perspectiva de la propuesta, que se aleja del habitual contenido de cine bélico, realizada desde la perspectiva de los participantes, ofrece una bocanada de aire fresco en el encorsetado subgénero. “Nada resultó como imaginamos”. La voz en off es lapidaria y certera. Un mundo que agoniza, sentimientos perdidos, ilusiones rotas. Las escenas bélicas son tan efectivas y certeras como las intimistas. Apoyada en un notable guión desarrolla un acertado montaje sobre las vivencias de los protagonistas. Volker Bruch, Tom Schilling, Katharina Schüttler, Miriam Stein y Ludwig Trepte, cumplen a la perfección integrándose en época y personalidades.  Una obra profunda y emotiva, que agita conciencias con un recital de registros dramáticos. Acerquémonos a la historia desde un punto de vista diferente.




viernes, 11 de mayo de 2018

El Laberinto de los Espíritus. Carlos Ruiz Zafón


             

El “Laberinto de los Espíritus” se presenta como la coda que precisaba una saga del elevado  nivel literario de esta tetralogía. Una odisea que gira alrededor del misterioso cementerio de libros olvidados, pieza clave y macguffin argumental, que sirve como nexo de unión de las cuatro obras. Carlos Ruiz Zafón ha creado un hermoso epílogo para su cosmogonía, donde los personajes van y vienen, se entremezclan, retornan, viven y mueren. Es difícil zafarse de estos protagonistas tan bien construidos. Mucho después de cerrar el libro aún siguen revoloteando por nuestro espíritu seres tan reales como Alicia Gris, el afectado Fermín Romero de Torres, el pérfido Mauricio Valls, la desdichada Isabella. Este laberinto se ofrece denso y reposado, con descripciones demasiado rebuscadas en algún momento. Pero es en el terreno de los diálogos y la creación de personajes, donde Zafón es un verdadero maestro, consiguiendo modos característicos de expresión que los identifican y los convierte en  palpitantes. El dominio de giros verbales, retruécanos, y juegos de palabras es excelente. Si además, va aderezado de ese cinismo vital que viene siendo la marca de la casa desde “La Sombra del Viento”, el resultado es un ejercicio de literatura de los que no se encuentran todos los días. Un trabajo calculado este “Cuarteto para pluma en Do Mayor”, que muestra una Barcelona gótica y oscura, personajes profundamente heridos que buscan redención, tan grises como el apellido de la protagonista, salvo alguna excepción. Zafón juega con su propio intramundo dejando piezas del rompecabezas aquí y allá, depositando posibilidades encima de alguna mesa, para que el lector las recoja en un juego de espejos y de senderos que se bifurcan. A destacar esas posibilidad de que todo lo sucedido en la fascinante “El Juego del Ángel” tan sólo habitara en la mente de su protagonista y que el “patrón” (Andreas Corelli), uno de los personajes más formidables de la saga, tan sólo fuera una entelequia en lugar de aquel que todos los lectores imaginaban. 

Por las páginas desfilan las cloacas del régimen franquista y las cloacas del ser humano, frente a personajes luminosos, junto a ese amor por los libros, siempre presentes como salvaguarda de la ilusión y la esperanza. Los libros representados como un lugar de encuentro de los hombres. Como una isla a la podemos arribar en medio de la tempestad y la grisura de la vida. Las páginas destilan olor a taberna de puerto, a motel infame, al otoño de una época. Todo ello trabajado con unos diálogos de los que ya no se hacen, un desarrollo argumental pleno de referencias y gran riqueza léxica. Carlos Ruiz Zafón ha convertido su saga en un juego de muñecas rusas. Cada obra puede leerse con independencia de las otras y el orden que se desee. Pero las piezas del puzzle terminan encajando con precisión germánica. El imaginario y las obsesiones, que todo buen autor debe tener, están sin duda latentes en este volumen de 928 páginas, de literatura (aparentemente) alambicada, pero que casa a la perfección con el mundo que describe y los personajes. De hecho a muchos autores de los que pululan por las estanterías, no les vendría mal echar un vistazo a esta forma magistral de hacer literatura. Las manieristas descripciones contribuyen a estructurar ese microcosmos lúcido y lógico que requiere toda creación literaria medianamente creíble. Otro de los aciertos es la incorporación a la narración de personajes reales como el fotógrafo Francesc Catalá-Roca (autor de las portadas de sus libros) o el escritor Sergio Vila-Sanjuán (transmutado en Vilajuana), incluso (en un ejercicio de metaliteratura), Alicia le ofrece un título para su libro: “Estaba en el Aire”. Quienes hayan seguido los premios Nadal, no necesitan de más explicaciones. 

Estos guiños, en los cuales Zafón incluye sosias de algunos de sus traductores; aligeran el corpus narrativo y las diferentes subtramas; donde el autor es un verdadero orfebre. El escritor juega con ventaja; es cierto; al desarrollar su argumento en una ciudad que, como expresa Fermín Romero de Torres: "Esta ciudad es bruja ¿sabe usted, Daniel? Se le mete a uno en la piel y le roba a uno el alma sin que uno se dé ni cuenta". Barcelona gótica, de un expresionismo rabioso, siniestra y folletinesca. Páginas llenas de referencias literarias o fílmicas, habitadas de una prosa soberbia, donde la alquimia del lenguaje no ralentiza algunas acciones. Ritmo casi de guión cinematográfico. Estas son algunas de las claves para que Zafón ocupe hoy este lugar en el Olimpo literario. Su aparente prosa decimonónica es un ejercicio de estilo magistral. La modernidad de los conceptos, la ironía subyacente en cada frase y los juegos de palabras y referencias, son un profundo homenaje a la novela del XIX, pero tamizados por su filtro personal y moderno. El resultado es un “aggiornamento” de lo folletinesco, con aderezos de humor, toques de picaresca y parodia, personajes episódicos de lo más enriquecedor, que bebe de la novela negra y la tragedia clásica, sin tapujos. Una obra llena de guiños, homenajes y amor a la literatura, que a cualquier amante de rellenar cuartillas le gustaría firmar. Todo lo demás no es otra cosa que la celtibérica envidia que forma parte de nuestros genes desde los tiempos de Viriato.

En la reseña sobre "La Sombra del Viento" detallé el anacronismo de consumir caramelos Sugus en aquellos años. Carlos Ruiz Zafón justifica este particular en la introducción de "El Laberinto de los Espíritus"