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martes, 12 de junio de 2018

Coro de Cámara Amadeus. Tocando los cielos .Santa María: ¡detén tu día! Ciclo: Voces extra urbem


            


Dentro del Ciclo “Voces extra urbem”, del Instituto Extremeño de Canto y Dirección Coral se presentó el programa: Santa María: ¡detén tu día”!, que fue estrenado por la agrupación “Amadeus” en el Monasterio de Tentudía. Los jubileos “extra urbem” (fuera de la ciudad) se celebraban comúnmente el año siguiente de la celebración “in urbem”. Para estas “voces fuera de la ciudad”, Amadeus desarrolló un programa ecléctico, de carácter mariano y querencia trovadoresca, traducido en  intervenciones leídas en castellano medieval, que sirven de prefacio a las diversas partes del concierto. 

Después de un simbólico “toque de campanas”, el Ars Antiqua se elevó hasta la bóveda de la nave eclesial. Como prefacio interpretaron el Rex virginum amator Deus...eleyson, extraído del “Códice de las Huelgas”. Se trata de uno de los tres Kiries que utilizan el tropo para el habitual embellecimiento. Los tropos florecieron en las iglesias monásticas durante los siglos X y XI; luego fueron desapareciendo a partir del siglo XII, aunque continuó su uso durante cuatro siglos después, hasta que fueron excluidos de la liturgia en la época del Concilio de Trento por causar “confusión”. El Códice de las Huelgas, así como el Calixtino de Compostela, y todos los ejemplos de tropos conocidos en los códices hispánicos, siempre llevan la melodía gregoriana en la voz inferior. Los dos Kiries “exclusivos” del Códice de las Huelgas, carecen de tropo y pierden interés.  

El Códice presenta muchos tropos que sólo allí pueden encontrarse, lo que quiere decir que la escuela castellana de los siglos XII-XIII fue lo bastante fecunda para inventar nuevos tropos Los hermosos melismas  a dos voces de este Kirie dejaron patente la excelente sonoridad de la nave de la Iglesia de La Magdalena de Olivenza, con entonación de C. Carazo, M. Osorio, V. Almeida y D. Crowther, para el “Christie, Dei splendor”, una hermosa melodía del Ordinarium misae. Tras la intervención del “Trovador-lector” se interpretaron las Cantigas C.325/329/344. La notación musical mensurada de estos manuscritos nos habla de milagros, en forma de rondó, bebiendo de la monodia gregoriana y de la lírica popular al mismo tiempo. “Amadeus” sumergió al público en plena Edad Media, mientras las notas ascendían por las columnas torneadas, imitación de sogas de navío y se perdía entre la iluminación del sagrado recinto y la hermosa azulejería.

325: Con dereit' a Virgen santa á nome Strela do Día
329: Muito per é gran dereito de castigado seer
344: Os que a Santa María saben fazer reverenda

La Plegaría Sefardí “El Pan de la Aflicción” se popularizó debido a la película “Christophorus Colombus” en versión de Jordi Savall. Ha Lajma Ania, es un lamento que acompaño a los judíos tras su expulsión y que, en las voces de “Amadeus”, transmitió la profunda emoción del éxodo a lo largo de la manuelina iglesia. Una bellísima oración anónima sefardí (tradición de Salónica), que se cantaba durante el importante ritual festivo del Seder de Pésaj, celebrado en la primera noche de Pascua: un expresivo canto sombrío y melancólico.

El Livre Vermell de Monserrat, contiene una colección de cantos medievales. La agrupación selecciono una la obra “Mariam Matrem, Virginem, Attolite (fol. 25r), donde el hermoso timbre de Mar Machado, entonó “a solo" una de las obras de polifonía más complejas de un libro, donde se codean la melodía monofónica con piezas canónicas o influencias moriscas. Se trata de un “virelai” con ecos de Machaut, que utiliza innovaciones rítmicas de “Ars Nova”, distribuidas entre tres voces, con melodía de amplio alcance y base armónica proporcionada por un par de voces más bajas. La estructura formal es de tipo virelai, aunque con una sección b en la que bo = bc.
Esta obra junto con ‘Inperayritz/Verges ses par (dos voces), constituyen la excepción  a las normas que se encuentran en el “Livre”. Estas normas de conducta con relación a facilitar “canciones honestas y devotas” para que los peregrinos pudiesen cantar y bailar en la plaza o en la iglesia (costumbre muy extendida). El ritmo complejo de María Matrem y el virtuosismo de este segundo virelai, combinando dos textos distintos, lo hacen tan sólo accesible a cantores profesiones. Esto indica que quizás estas dos obras no estuvieran destinadas a estos peregrinos. Es posible que su origen, dado que están escritas a mano y con notación diferente, que esté en la corte de Barcelona. En sus chantres o maestros de Capilla, con claras referencias a la escuela de Aviñón.
Dum Pater Familias” es el canto jacobeo por antonomasia, pudiendo considerarse el más antiguo canto de peregrinos. Sus características lo singularizan del resto de obras del Códice Calixtino. Está en notación aquitana in campo aberto, o sea sin claves, líneas, ni pautas para precisión tonal. Esta era la notación común en España tras la supresión del rito hispano. A sido objeto de diferentes transcripciones. Es conocido como “Canto de los peregrinos flamencos”. La pieza está formada por seis estrofas de seis versos de ritmo trocaico o descendente, los impares heptasílabos y de rima bisilábica átona y hexasílabos y consonante los pares. Probablemente es una pieza anterior al propio Calixtino.

“O Gloriosa”  de Pedro Fernández de Castilleja (SATB) ,a cuatro voces, es un himno sagrado a cuatro voces del “maestro de maestros españoles” según Guerrero. Pocas de sus composiciones se conservan, dispersas por varias iglesias españolas. Fue el eslabón entre las generaciones del primer tercio del siglo XVI (el poeta Núñez Delgado y los músicos Alonso de Alba, Pedro de Escobar o Francisco de Peñalosa) y de Felipe II (los escritores Juan de Mal Lara y Luís Mexía Ponce de León y los músicos Francisco Guerrero o Rodrigo de Ceballos). Vivió en la edad del oro de la música renacentista sevillanas. El Rito de la Salve tuvo una gran importancia en la historia de Sevilla.
Cesar Carazo improvisó sobre “El Pan de la Aflicción, dejando patente cuando ha tenido que beber el “quejío” del cante hondo de músicas y referencias anteriores.
El “Salve Regina” de Tomas Luís de Victoria es una obra magna que la coral interpreta a dos coros de cuatro voces. Una partitura que se presta a ese dominio de texturas que caracteriza al coro Amadeus. Notas anchas, redondas, abiertas como los rosetones de la iglesia. Las voces de los cantores se elevan hasta tocar los cielos de la armonía “Oh dulcis virgo María”.
Ninguna composición tan hermosa como el Duo Seraphim (a doce) del sevillano Francisco Guerrero, el compositor que anticipó la armonía funcional. Es el único motete escrito por Guerrero para doce voces. Emocionante ese “Plena est omnis terra” con el grandioso tutti. Una obra plagada de simbolismo trinario incluso en la división de las voces. El coro doble y el contracoro, acercan de manera sutil a la Trinidad. Los tres coros juntos finales son una explosión de católica doxología y de sonoridad envolvente, Una bella obra para cerrar un concierto soberbio, que el público presente agradeció con numerosos y prolongados aplausos.

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